sábado, 14 de agosto de 2010

JUEGOS FLORALES SANTA ANITA 2010 "CÉSAR VALLEJO". BASES

JUEGOS FLORALES SANTA ANITA 2010

CÉSAR VALLEJO


PREÁMBULO

El colegio Santa Anita, institución comprometida con el desarrollo cultural de su alumnado convoca a la primera edición anual de LOS JUEGOS FLORALES 2010 para el nivel secundario denominado “CÉSAR VALLEJO”.

LOS ESCOLARES Y EL IMPULSO DE SU CREATIVIDAD

Los juegos florales 2010 “César Vallejo” es una innovadora experiencia propiciada para que los jóvenes escolares desarrollen su creatividad y sus habilidades cognitivas en un ambiente adecuado inserto en las aulas del Colegio Santa Anita y a través de las diversas actividades de animación a la lectura y la escritura.


NIVELES EN COMPETENCIA:

NIVEL I: 5to. y 6to. de primaria

NIVEL II: 1ro. 2do. de secundaria.

NIVEL III: 3ro. 4to. 5to. de secundaria.


CRONOGRAMA:

LUNES 6 DE SEPTIEMBRE: final de canto, oratoria y declamación.

VIERNES 17 DE SEPTIEMBRE: último dia de entrega de poesía, cuentos, ensayo, fotografía e historieta.
VIERNES 17, LUNES 20 Y MIÉRCOLES 22 DE SEPTIEMBRE: final de teatro.

VIERNES 25 DE SEPTIEMBRE: VELADA LITERARIA 6 PM.: presentación de los ganadores.


LOS CONCURSOS. BASES:

POESÍA.

I. Podrán participar en el concurso todos los escolares de educación secundaria incluyendo 5to y 6to. Grado de primaria.

II. Aquellos que deseen participar en el concurso deberán redactar una poesía o varias pero que no excedan las tres páginas tamaño A4, espacio y medio, tipo de letra: arial 11.

III. Los poemas deben estar en idioma castellano, ser original e inédita, estar escrita por una sola persona digitados por computadora.

IV. Deben enviarse dos originales de los poemas en un sobre manila sellado con el seudónimo y el nivel al que pertenece. En el interior, dentro de un sobre carta, el nombre del concursante, año y sección.

V. Para la selección de la poesía ganadora se tendrá en cuenta su originalidad y calidad literaria; además de la ortografía (se toleran “faltas ortográficas si tienen una finalidad estética).

VI. El tema es libre.


CUENTO

I. Podrán participar en el concurso todos los escolares de educación secundaria incluyendo 5to y 6to. Grado de primaria.

II. La extensión de los cuentos no deberá exceder las cinco páginas tamaño A4, interlineado de espacio y medio, letra arial 11.

III. Los cuentos deben estar en idioma castellano, ser original e inédita, estar escrita por una sola persona y digitado por computadora.

IV. Deben enviarse dos originales de los cuentos en un sobre manila sellado con el seudónimo y el nivel al que pertenece. En el interior dentro de un sobre carta el nombre del concursante, año y sección.

V. Para la selección del cuento ganador se tendrá en cuenta su originalidad y calidad literaria; además de la ortografía (se toleran “faltas ortográficas si tienen una finalidad estética).

VI. El tema es libre.


TEATRO:

I. Podrán participar en el concurso todos los escolares de educación secundaria incluyendo 5to y 6to. Grado de primaria.

II. La duración de la obra dramática no debe exceder los 15 minutos.

III. Los elencos deben presentar una copia del guión de la obra que van a representar digitado por computadora. El guión debe estar en idioma castellano y ser de creación propia o ajena incluyendo adaptaciones de obras clásicas de la literatura.

IV. Para la selección del elenco ganador se tendrá en cuenta sobre todo la expresión corporal y oral.

VI. El tema es libre.

VII. El elenco debe estar conformado por un máximo de 6 actores protagónicos, un director y dos ayudantes de utilería.


DECLAMACIÓN INDIVIDUAL Y CORAL:

I. Podrán participar en el concurso todos los escolares de educación secundaria incluyendo 5to y 6to. Grado de primaria.

II. Los participantes deben presentar tres copias digitadas por computadora del poema que van a declamar. El poema debe estar en idioma castellano y ser de creación propia o ajena.

III. Para la selección del ganador individual o coral se tendrá en cuenta sobre todo la expresión corporal y oral.

IV. El tema del poema es libre.

V. El coro debe estar conformado por un máximo de 15 alumnos.


EL ENSAYO:

I. Podrán participar en el concurso todos los escolares de educación secundaria.

II. El ensayo debe ser de tipo argumentativo donde claramente deben diferenciarse tres partes importantes:

a) Introducción: donde se debe presentar un problema y su hipótesis de solución.
b) Desarrollo: donde se debe argumentar la hipótesis.
c) Conclusión: donde se hace una síntesis de todo lo mencionado anteriormente.

III. La extensión de los ensayos no deberá exceder 1500 palabras para el nivel de 5to. 4to. Y 3er. Año de secundaria; y 1000 palabras para el nivel de 1ro. Y 2do. Año de secundaria y 5to. Y 6to. De primaria. El tipo de letra será arial 12 con un interlineado de doble espacio. Páginas tamaño A4.

IV. Los ensayos deben estar en idioma castellano, ser original e inédita, estar escrita por una sola persona, digitado por computadora.

V. Deben enviarse dos originales de los ensayos en un sobre manila sellado con el seudónimo y el nivel al que pertenece. En el interior dentro de un sobre carta el nombre del concursante, año y sección.

VI. Para la selección del ensayo ganador se tendrá en cuenta el orden, la coherencia y calidad literaria; además de la ortografía.

VII. El tema es libre.


LA HISTORIETA:


I. Podrán participar en el concurso todos los escolares de educación secundaria.

II. La extensión de las historietas depende del criterio del autor; pero este debe tomar en cuenta las características de concisión, brevedad y coherencia que son normas de evaluación.

III. Las viñetas, si van acompañadas con palabras, deben estar en idioma castellano, ser original e inédita y estar elaboradas por una sola persona.

IV. Deben enviarse los trabajos en un sobre manila sellado con el seudónimo y el nivel al que pertenece. En el interior, dentro de un sobre carta; el nombre del concursante, año y sección.

V. El tema es único para todos los concursantes: Las elecciones en el Perú.

VI. El material donde se dibujen las viñetas puede ser hoja bond simple A4 o cartulina.


LA FOTOGRAFÍA:

I. Podrán participar en el concurso todos los estudiantes de educación secundaria.

II. Las fotografías deben formar dos álbumes cada uno de 5 fotos. El primer álbum debe tener como tema: mi vida en el colegio. El segundo álbum debe tener como tema: mi vida en familia. Cada álbum debe tener una breve presentación. Las fotografías no deben ir acompañadas de letras que señalen de qué trata cada imagen ya que las imágenes deben expresar por sí mismas lo que se quiere comunicar.

III. Los álbumes fotográficos deben ser elaborados por una sola persona.

IV. Deben enviarse los trabajos en un sobre manila sellado con el seudónimo y el nivel al que pertenece. En el interior dentro de un sobre carta el nombre del concursante, año y sección.

V. las fotos deben ser de tamaño jumbo.


EL CANTO FOLKLÓRICO Y MODERNO:

I. Canto folklórico: comprenden todos los cantos vernaculares (huaynos. valses Criollos, boleros, etc.)

II. Cantos modernos: comprenden todos los cantos pop (rock, baladas, reggetón, etc.)

III. Las modalidades son individual y coral.

IV. El canto coral no debe exceder de los 5 integrantes.

domingo, 11 de abril de 2010

MATERIAL Nº 4. PARA 5º AÑO DE SECUNDARIA. LITERATURA MEDIEVAL CLÁSICA. LA DIVINA COMEDIA DE DANTE

DANTE



EL INFIERNO



http://www.youtube.com/watch?v=P9ZzBf6V78Q



http://www.youtube.com/watch?v=0Fg2Y9MRl_A



http://www.youtube.com/watch?v=HCv6OyX2ZLc&feature=related

MATERIAL PARA 5TO Y 4TO AÑO. video sobre la visita guida al cementerio presbítero maestro.

video

http://www.terra.com.pe/hechoenterra/articulo/html/pro1108,2.htm

MATERIAL Nº 2. PARA 1º AÑO DE SECUNDARIA. LITERATURA GRIEGA. EL CLASICISMO

La Teogonía


(De Hesiodo)


http://www.youtube.com/watch?v=sXFv4xFNrJc


http://www.youtube.com/watch?v=rvrteJOBvTI&feature=related


http://www.youtube.com/watch?v=6hwS0Zc0R1U&feature=PlayList&p=B54F9C422268A0CA&playnext_from=PL&playnext=1&index=1


http://www.youtube.com/watch?v=3nnOCj1bGik&feature=PlayList&p=B54F9C422268A0CA&playnext_from=PL&playnext=2&index=2


http://www.youtube.com/watch?v=WIQJXRdGaX4&feature=related


http://www.youtube.com/watch?v=1qLp4vlliL4&feature=related

MATERIAL Nº 3. PARA 5º AÑO DE SECUNDARIA. LITERATURA GRIEGA CLÁSICA. LA ILIADA DE HOMERO

CANTO III

Pelea entre Menelao y Alejandro (Paris)


Cuando ambos ejércitos se hubieron acercado el uno al otro, apareció en la primera fila de los troyanos Alejandro, semejante a un dios, con una piel de leopardo en los hombros, el corvo arco y la espada; y, blandiendo dos lanzas de broncínea punta, desafiaba a los más valientes argivos a que con él sostuvieran terrible combate.

Menelao, caro a Ares, violo venir con arrogante paso al frente de la tropa, y, como el león hambriento que ha encontrado un gran cuerpo de cornígero ciervo o de cabra montés, se alegra y devora, aunque o persigan ágiles perros y robustos mozos; así Menelao se holgó de ver con sus propios ojos al deiforme Alejandro. Figuróse que podría castigar al culpable- y al momento saltó del carro al suelo sin dejar las armas.

Pero el deiforme Alejandro, apenas distinguió a Menelao entre los combatientes delanteros, sintió que se le cubría el corazón, y, para librarse de la muerte, retrocedió al grupo de sus amigos. Como el que descubre un dragón en la espesura de un monte, se echa con prontitud hacia atrás, tiémblanle las carnes y se aleja con la palidez pintada en sus mejillas; así el deiforme Alejandro, temiendo al hijo de Atreo, desapareció en la turba de los altivos troyanos. Advirtiólo Héctor y lo reprendió con injuriosas palabras:

-¡Miserable Paris, el de más hermosa figura, mujeriego, seductor! Ojalá no te contaras en el número de los nacidos o hubieses muerto célibe. Yo así lo quisiera y te valdría más que ser la vergüenza y el oprobio de los tuyos. Los melenudos aqueos se ríen de haberte considerado como un bravo campeón por tu gallarda figura, cuando no hay en tu pecho ni fuerza ni valor. Y siendo cual eres, ¿reuniste a tus amigos, surcaste los mares en ligeros buques, visitaste a extranjeros y trajiste de remota tierra una mujer linda, esposa y cuñada de hombres belicosos, que es una gran plaga para tu padre, la ciudad y el pueblo todo, y causa de gozo para los enemigos y de confusión para ti mismo? ¿No esperas a Menelao, caro a Ares? Conocerías de qué varón tienes la floreciente esposa, y no te valdrían la cítara, los dones de Afrodita, la cabellera y la hermosura, cuando rodaras por el polvo. Los troyanos son muy tímidos; pues, si no, ya estarías revestido de una túnica de piedras por los males que les has causado.

Respondióle el deiforme Alejandro: -¡Héctor! Con motivo me increpas y no más de lo justo; pero tu corazón es inflexible como el hacha que hiende un leño y multiplica la fuerza de quien la maneja hábilmente para cortar maderos de navío: tan intrépido es el ánimo que en tu pecho se encierra. No me eches en cara los amables dones de la dorada Afrodita, que no son despreciables los eximios presentes de los dioses y nadie puede escogerlos a su gusto. Y si ahora quieres que luche y combata, detén a los demás troyanos y a los aqueos todos, y dejadnos en medio a Menelao, caro a Ares, y a mí para que peleemos por Helena y sus riquezas: el que venza, por ser más valiente, lleve a su casa mujer y riquezas; y, después de jurar paz y amistad, seguid vosotros en la fértil Troya y vuelvan aquéllos a Argos, criadora de caballos, y a la Acaya, de lindas mujeres. Así dijo. Oyólo Héctor con intenso placer, y, corriendo al centro de ambos ejércitos con la lanza cogida por el medio, detuvo las falanges troyanas, que al momento se quedaron quietas. Los melenudos aqueos le arrojaban flechas, dardos y piedras. Pero Agamenón, rey de hombres, gritóles con voz recia:

-Deteneos, argivos; no tiréis, jóvenes aqueos; pues Héctor, el de tremolante casco, quiere decirnos algo. Así se expresó. Abstuviéronse de combatir y pronto quedaron silenciosos. Y Héctor, colocándose entre unos y otros, dijo:

-Oíd de mis labios, troyanos y aqueos de hermosas grebas, el ofrecimiento de Alejandro por quien se suscitó la contienda. Propone que troyanos y aqueos dejemos las bellas armas en el fértil suelo, y él y Menelao, caro a Ares, peleen en medio por Helena y sus riquezas todas: el que venza, por ser más valiente, llevará a su casa mujer y riquezas, y los demás juraremos paz y amistad.

Así dijo. Todos enmudecieron y quedaron silenciosos. Y Menelao, valiente en la

pelea, les habló de este modo:

-Ahora oídme también a mí. Tengo el corazón traspasado de dolor, y creo que ya, argivos y troyanos, debéis separaros, pues padecisteis muchos males por mi contienda, que Alejandro originó. Aquél de nosotros para quien se hallen aparejados el destino y la muerte perezca; y los demás separaos cuanto antes. Traed un cordero blanco y una cordera negra para la Tierra y el Sol; nosotros traeremos otro para Zeus. Conducid acá a Príamo para que en persona sancione los juramentos, pues sus hijos son soberbios y fementidos: no sea que por alguna transgresión se quebranten los juramentos prestados invocando a Zeus. El alma de los jóvenes es siempre voluble, y el viejo, cuando interviene en algo, tiene en cuenta lo pasado y lo futuro a fin de que se haga lo más conveniente para ambas partes.

Así dijo. Gozáronse aqueos y troyanos con la esperanza de que iba a terminar la calamitosa guerra. Detuvieron los corceles en las filas, bajaron de los carros y, dejando la armadura en el suelo, se pusieron muy cerca los unos de los otros. Un corto espacio mediaba entre ambos ejércitos (…)



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Cuando hubieron acabado de armarse separadamente de la muchedumbre, aparecieron en el lugar que mediaba entre ambos ejércitos, mirándose de un modo terrible; y así los troyanos, domadores de caballos, como los aqueos, de hermosas grebas, se quedaron atónitos al contemplarlos. Encontráronse aquéllos en el medido campo, y se detuvieron blandiendo las lanzas y mostrando el odio que recíprocamente se tenían. Alejandro arrojó el primero la luenga lanza y dio un bote en el escudo liso del Atrida, sin que el bronce lo rompiera: la punta se torció al chocar con el fuerte escudo. Y Menelao Atrida, disponiéndose a acometer con la suya, oró al padre Zeus:

-¡Soberano Zeus! Permíteme castigar al divino Alejandro, que me ofendió primero, y hazlo sucumbir a mis manos, para que los hombres venideros teman ultrajar a quien los

hospedare y les ofreciere su amistad.

Dijo, y blandiendo la luenga lanza, acertó a dar en el escudo liso del Priámida. La ingente lanza atravesó el terso escudo, se clavó en la labrada coraza y rasgó la túnica sobre el ijar. Inclinóse el troyano y evitó la negra muerte. El Atrida desenvainó entonces

la espada guarnecida de argénteos clavos; pero, al herir al enemigo en la cimera del casco, se le cayó de la mano, rota en tres o cuatro pedazos. Y el Atrida, alzando los ojos al anchuroso cielo, se lamentó diciendo:

-¡Padre Zeus, no hay dios más funesto que tú! Esperaba castigar la perfidia de

Alejandro, y la espada se quiebra en mis manos, la lanza es arrojada inútilmente y no consigo vencerlo. Dice, y arremetiendo a Paris, cógelo por el casco adornado con espesas crines de caballo, que retuerce, y lo arrastra hacia los aqueos de hermosas grebas, medio ahogado por la bordada correa que, atada por debajo de la barba para asegurar el casco, le apretaba el delicado cuello. Y se lo hubiera llevado, consiguiendo inmensa gloria, si al punto no lo hubiese advertido Afrodita, hija de Zeus, que rompió la correa hecha del cuero de un buey degollado: el casco vacío siguió a la robusta mano, el héroe lo volteó y arrojó a los aqueos, de hermosas grebas, y sus fieles compañeros lo recogieron. De nuevo asaltó Menelao a Paris para matarlo con la broncínea lanza; pero Afrodita arrebató a su hijo con gran facilidad, por ser diosa, y llevólo, envuelto en densa niebla, al oloroso y perfumado tálamo. Luego fue a llamar a Helena, hallándola en la alta torre con muchas troyanas; tiró suavemente de su perfumado velo, y, tomando la figura de una anciana cardadora que allá en Lacedemonia le preparaba a Helena hermosas lanas y era muy querida de ésta, díjole la diosa Afrodita:

-Ven acá. Te llama Alejandro para que vuelvas a tu casa. Hállase, esplendente por su belleza y sus vestidos, en el torneado lecho de la cámara nupcial. No dirías que viene de combatir, sino que va al baile o que reposa de reciente danza.

Así dijo. Helena sintió que en el pecho le palpitaba el corazón; pero, al ver el hermosísimo cuello, los lindos pechos y los refulgentes ojos de la diosa, se asombró y le

dijo: -¡Cruel! ¿Por qué quieres engañarme? ¿Me llevarás acaso más allá, a cualquier populosa ciudad de la Frigia o de la Meonia amena donde algún hombre dotado de palabra te sea querido? ¿Vienes con engaños porque Menelao ha vencido al divino Alejandro, y quieres que yo, la odiosa, vuelva a su casa? Ve, siéntate al lado de Paris, deja el camino de las diosas, no te conduzcan tus pies al Olimpo; y llora, y vela por él, hasta que te haga su esposa o su esclava. No iré a11á, ¡vergonzoso fuera!, a compartir su lecho; todas las troyanas me lo vituperarían, y ya son muchos los pesares que conturban mi corazón.

La divina Afrodita le respondió airada:

-¡No me irrites, desgraciada! No sea que, enojándome, te desampare; te aborrezca de modo tan extraordinario como hasta aquí te amé; ponga funestos odios entre troyanos y dánaos, y tú perezcas de mala muerte.

Así dijo. Helena, hija de Zeus, tuvo miedo; y, echándose el blanco y espléndido velo, salió en silencio tras la diosa, sin que ninguna de las troyanas lo advirtiera. Tan pronto como llegaron al magnífico palacio de Alejandro, las esclavas volvieron a sus labores, y la divina entre las mujeres se fue derecha a la cámara nupcial de elevado techo. La risueña Afrodita colocó una silla delante de Alejandro; sentóse Helena, hija de Zeus, que lleva la égida, y, apartando la vista de su esposo, lo increpó con estas palabras:

-¡Vienes de la lucha, y hubieras debido perecer a manos del esforzado varón que fue mi anterior marido! Blasonabas de ser superior a Menelao, caro a Ares, en fuerza, en puños y en el manejo de la lanza; pues provócalo de nuevo a singular combate. Pero no: te aconsejo que desistas, y no quieras pelear ni contender temerariamente con el rubio Menelao; no sea que en seguida sucumbas, herido por su lanza.

Respondióle Paris con estas palabras:

-Mujer, no me zahieras con amargos baldones. Hoy ha vencido Menelao con el auxilio de Atenea; otro día lo venceré yo, pues también tenemos dioses que nos protegen. Mas, ea, acostémonos y volvamos a ser amigos. Jamás la pasión se apoderó de mi espíritu como ahora; ni cuando, después de robarte, partimos de la amena Lacedemonia en las naves surcadoras del ponto y llegamos a la isla de Cránae, donde me unió contigo amoroso consorcio: con tal ansia te amo en este momento y tan dulce es el deseo que de mí se apodera.

Dijo, y empezó a encaminarse al tálamo; y en seguida lo siguió la esposa.

Acostáronse ambos en el torneado lecho, mientras el Atrida se revolvía entre la muchedumbre, como una fiera, buscando al deiforme Alejandro. Pero ningún troyano ni aliado ilustre pudo mostrárselo a Menelao, caro a Ares; que no por amistad lo hubiesen ocultado, pues a todos se les había hecho tan odioso como la negra muerte.





(Adaptación: Farje Cuchillo, José Armando)



MATERIAL Nº 1. PARA 1º AÑO DE SECUNDARIA. LITERATURAS ORIENTALES: EGIPTO.

El libro de los muertos




http://www.youtube.com/watch?v=zm-zPtc92_g


http://www.youtube.com/watch?v=4ovKupcwxKQ&feature=related


http://www.youtube.com/watch?v=sNLJrX1xG2M&feature=related


http://www.youtube.com/watch?v=xxiuBaP1a2g&feature=related


http://www.youtube.com/watch?v=f4X7oQ3R0yY&feature=related


http://www.youtube.com/watch?v=l9kTMlKznB8&feature=related


http://www.youtube.com/watch?v=JgRzfkhQfqA&feature=related


http://www.youtube.com/watch?v=LpLBxpBJq7A&feature=related


http://www.youtube.com/watch?v=cDCnaPFc-nM&feature=related

MATERIAL Nº 2. PARA 5º AÑO DE SECUNDARIA. LITERATURA UNIVERSAL. CLASICISMO GRIEGO

La Teogonía


http://www.youtube.com/watch?v=sXFv4xFNrJc


http://www.youtube.com/watch?v=rvrteJOBvTI&feature=related


http://www.youtube.com/watch?v=6hwS0Zc0R1U&feature=PlayList&p=B54F9C422268A0CA&playnext_from=PL&playnext=1&index=1


http://www.youtube.com/watch?v=3nnOCj1bGik&feature=PlayList&p=B54F9C422268A0CA&playnext_from=PL&playnext=2&index=2


http://www.youtube.com/watch?v=WIQJXRdGaX4&feature=related



http://www.youtube.com/watch?v=1qLp4vlliL4&feature=related

MATERIAL Nº 2. PARA 2º Y 4º AÑO DE SECUNDARIA. LITERATURA PERUANA DE LA CONQUISTA

Felipe Huaman Poma de Ayala.


http://www.youtube.com/watch?v=851QeiY73Jw


http://www.youtube.com/watch?v=dbPCvX9k1U4


http://www.youtube.com/watch?v=4syNwIgVakk

MATERIAL Nº 4. PARA 3º AÑO DE SECUNDARIA. LITERATURA MEDIEVAL ESPAÑOLA

La Celestina.


http://www.youtube.com/watch?v=tJPcEomFm7A&feature=related


http://www.youtube.com/watch?v=2T37ChkqmH0&feature=related

MATERIAL Nº 3. PARA 3º AÑO DE SECUNDARIA. LITERATURA MEDIEVAL ESPAÑOLA

jorge Manrique


http://www.youtube.com/watch?v=C4cP7lq2mhQ

MATERIAL Nº 2. PARA 3º AÑO DE SECUNDARIA. LITERATURA MEDIEVAL ESPAÑOLA

El Arcipreste de Hita (Juan Ruiz).


El ratón y el león.

http://www.youtube.com/watch?v=a1vhEPR42Ns

miércoles, 24 de marzo de 2010

videos 1 para 2do y 4to año. Dioses y hombres de Huarochiri

Primera parte del mito de Cuniraya Viracocha


http://www.youtube.com/watch?v=hy139KELsnQ

Segunda parte del mito de Cuniraya Viracocha

http://www.youtube.com/watch?v=slYpRKcHGoA

Representación popular del mito

http://www.youtube.com/watch?v=r3hmP4V1ZNE

Video sobre el mito de cuniraya viracocha

http://videosdelperu.blogspot.com/2009/04/el-mito-de-cuniraya-wiracocha.html

domingo, 14 de marzo de 2010

Lectura Nª 1. 5to año de secundaria

LA ILIADA



CANTO I: LA PRIMERA COLERA DE AQUILES.

Canta, oh diosa, la cólera del Pelida Aquiles; cólera funesta que causó infinitos males a los aqueos y precipitó al Hades muchas almas valerosas de héroes, a quienes hizo presa de perros y pasto de aves cumplíase la voluntad de Zeus desde que se separaron disputando el Atrida, rey de hombres, y el divino Aquiles.
¿Cuál de los dioses promovió entre ellos la contienda para que pelearan? El hijo de Leto y de Zeus. Airado con el rey, suscitó en el ejército maligna peste, y los hombres perecían por el ultraje que el Atrida infiriera al sacerdote Crises (…).
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     Levantóse al punto el poderoso héroe Agamenón Atrida, afligido, con las negras entrañas llenas de cólera y los ojos parecidos al relumbrante fuego; y, encarando a Calcante la torva vista, exclamó:
     ¡Adivino de males! jamás me has anunciado nada grato. Siempre te complaces en profetizar desgracias y nunca dijiste ni ejecutaste nada bueno. Y ahora, vaticinando ante los dánaos, afirmas que el que hiere de lejos les envía calamidades, porque no quise admitir el espléndido rescate de la joven Criseide, a quien anhelaba tener en mi casa. La prefiero, ciertamente, a Clitemnestra, mi legítima esposa, porque no le es inferior ni en el talle, ni en el natural, ni en inteligencia, ni en destreza. Pero, aun así y todo, consiento en devolverla, si esto es lo mejor; quiero que el pueblo se salve, no que perezca. Pero preparadme pronto otra recompensa, para que no sea yo el único argivo que sin ella se quede; lo cual no parecería decoroso. Ved todos que se va a otra parte la que me había correspondido.

     Replicóle en seguida el celerípede divino Aquiles:

¡Atrida gloriosísimo, el más codicioso de todos! ¿Cómo pueden darte otra recompensa los magnánimos aqueos? No sabemos que existan en parte alguna cosas de la comunidad, pues las del saqueo de las ciudades están repartidas, y no es conveniente obligar a los hombres a que nuevamente las junten. Entrega ahora esa joven al dios, y los aqueos te pagaremos el triple o el cuádruple, si Zeus nos permite algún día tomar la bien murada ciudad de Troya.

Y, contestándole, el rey Agamenón le dijo:
     Aunque seas valiente, deiforme Aquiles, no ocultes así tu pensamiento, pues no podrás burlarme ni persuadirme. ¿Acaso quieres, para conservar tu recompensa, que me quede sin la mía, y por esto me aconsejas que la devuelva? Pues, si los magnánimos aqueos me dan otra conforme a mi deseo para que sea equivalente... Y si no me la dieren, yo mismo me apoderaré de la tuya o de la de Ayante, o me llevaré la de Ulises, y montará en cólera aquél a quien me llegue. Mas sobre esto deliberaremos otro día. Ahora, ea, echemos una negra nave al mar divino, reunamos los convenientes remeros, embarquemos víctimas para una hecatombe y a la misma Criseide, la de hermosas mejillas, y sea capitán cualquiera de los jefes: Ayante, Idomeneo, el divino Ulises o tú, Pelida, el más portentoso de todos los hombres, para que nos aplaques con sacrificios al que hiere de lejos.

Mirándolo con torva faz, exclamó Aquiles, el de los pies ligeros:

¡Ah, impudente y codicioso! ¿Cómo puede estar dispuesto a obedecer tus órdenes ni un aqueo siquiera, para emprender la marcha o para combatir valerosamente con otros hombres? No he venido a pelear obligado por los belicosos troyanos, pues en nada se me hicieron culpables no se llevaron nunca mis vacas ni mis caballos, ni destruyeron jamás la cosecha en la fértil Ftía, criadora de hombres, porque muchas umbrías montañas y el ruidoso mar nos separan, sino que te seguimos a ti, grandísimo insolente, para darte el gusto de vengaros de los troyanos a Menelao y a ti, ojos de perro. No fijas en esto la atención, ni por ello te tomas ningún cuidado, y aun me amenazas con quitarme la recompensa que por mis grandes fatigas me dieron los aqueos. Jamás el botín que obtengo iguala al tuyo cuando éstos entran a saco una populosa ciudad de los troyanos: aunque la parte más pesada de la impetuosa guerra la sostienen mis manos, tu recompensa, al hacerse el reparto, es mucho mayor; y yo vuelvo a mis naves, teniéndola pequeña, aunque grata, después de haberme cansado en el combate. Ahora me iré a Ftía, pues lo mejor es regresar a la patria en las cóncavas naves: no pienso permanecer aquí sin honra para procurarte ganancia y riqueza.

Contestó en seguida el rey de hombres, Agamenón:

Huye, pues, si tu ánimo a ello te incita; no te ruego que por mí te quedes; otros hay a mi lado que me honrarán, y especialmente el próvido Zeus. Me eres más odioso que ningún otro de los reyes, alumnos de Zeus, porque siempre te han gustado las riñas, luchas y peleas. Si es grande tu fuerza, un dios te la dio. Vete a la patria, llevándote las naves y los compañeros, y reina sobre los mirmidones, no me importa que estés irritado, ni por ello me preocupo, pero te haré una amenaza: Puesto que Febo Apolo me quita a Criseide, la mandaré en mi nave con mis amigos; y encaminándome yo mismo a tu tienda, me llevaré a Briseide, la de hermosas mejillas, tu recompensa, para que sepas bien cuánto más poderoso soy y otro tema decir que es mi igual y compararse conmigo.
     Así dijo. Acongojóse el Pelida, y dentro del velludo pecho su corazón discurrió dos cosas: o, desnudando la aguda espada que llevaba junto al muslo, abrirse paso y matar al Atrida, o calmar su cólera y reprimir su furor. Mientras tales pensamientos revolvía en su mente y en su corazón y sacaba de la vaina la gran espada, vino Atenea del cielo: envióla Hera, la diosa de los níveos brazos, que amaba cordialmente a entrambos y por ellos se interesaba. Púsose detrás del Pelida y le tiró de la blonda cabellera, apareciéndose a él tan sólo; de los demás, ninguno la veía. Aquiles, sorprendido, volvióse y al instante conoció a Palas Atenea, cuyos ojos centelleaban de un modo terrible. Y hablando con ella, pronunció estas aladas palabras:
     ¿Por qué nuevamente, oh hija de Zeus, que lleva la égida, has venido? ¿Acaso para presenciar el ultraje que me infiere Agamenón Atrida? Pues te diré lo que me figuro que va a ocurrir: Por su insolencia perderá pronto la vida.

Díjole a su vez Atenea, la diosa de ojos de lechuza:

Vengo del cielo para apaciguar tu cólera, si obedecieres; y me envía Hera, la diosa de los níveos brazos, que os ama cordialmente a entrambos y por vosotros se interesa. Ea, cesa de disputar, no desenvaines la espada a injúrialo de palabra como te parezca. Lo que voy a decir se cumplirá: Por este ultraje se te ofrecerán un día triples y espléndidos presentes. Domínate y obedécenos.

Y, contestándole, Aquiles, el de los pies ligeros, le dijo:

     Preciso es, oh diosa, hacer lo que mandáis, aunque el corazón esté muy irritado. Proceder así es lo mejor. Quien a los dioses obedece es por ellos muy atendido.
Dijo; y puesta la robusta mano en el argénteo puño, envainó la enorme espada y no desobedeció la orden de Atenea. La diosa regresó al Olimpo, al palacio en que mora Zeus, que lleva la égida, entre las demás deidades.
     El Pelida, no amainando en su cólera, denostó nuevamente al Atrida con injuriosas voces:
¡Ebrioso, que tienes ojos de perro y corazón de ciervo! Jamás te atreviste a tomar las armas con la gente del pueblo para combatir, ni a ponerte en emboscada con los más valientes aqueos: ambas cosas te parecen la muerte. Es, sin duda, mucho mejor arrebatar los dones, en el vasto campamento de los aqueos, a quien te contradiga. Rey devorador de tu pueblo, porque mandas a hombres abyectos...; en otro caso, Atrida, éste fuera tu último ultraje. Otra cosa voy a decirte y sobre ella prestaré un gran juramento: Sí, por este cetro que ya no producirá hojas ni ramos, pues dejó el tronco en la montaña; ni reverdecerá, porque el bronce lo despojó de las hojas y de la corteza, y ahora lo empuñan los aqueos que administran justicia y guardan las leyes de Zeus (grande será para ti este juramento): algún día los aqueos todos echarán de menos a Aquiles, y tú, aunque te aflijas, no podrás socorrerlos cuando muchos sucumban y perezcan a manos de Héctor, matador de hombres. Entonces desgarrarás tu corazón, pesaroso por no haber honrado al mejor de los aqueos.
     Así dijo el Pelida; y, tirando a tierra el cetro tachonado con clavos de oro, tomó asiento. El Atrida, en el opuesto lado, iba enfureciéndose. Pero levantóse Néstor, suave en el hablar, elocuente orador de los pilios, de cuya boca las palabras fluían más dulces que la miel había visto perecer dos generaciones de hombres de voz articulada que nacieron y se criaron con él en la divina Pilos y reinaba sobre la tercera , y benévolo los arengó diciendo:
     ¡Oh dioses! ¡Qué motivo de pesar tan grande le ha llegado a la tierra aquea! Alegraríanse Príamo y sus hijos, y regocijaríanse los demás troyanos en su corazón, si oyeran las palabras con que disputáis vosotros, los primeros de los dánaos así en el consejo como en el combate. Pero dejaos convencer, ya que ambos sois más jóvenes que yo. En otro tiempo traté con hombres aún más esforzados que vosotros, y jamás me desdeñaron. No he visto todavía ni veré hombres como Pirítoo, Driante, pastor de pueblos, Ceneo, Exadio, Polifemo, igual a un dios, y Teseo Egeida, que parecía un inmortal. Criáronse éstos los más fuertes de los hombres; muy fuertes eran y con otros muy fuertes combatieron: con los montaraces centauros, a quienes exterminaron de un modo estupendo. Y yo estuve en su compañía habiendo acudido desde Pilos, desde lejos, desde esa apartada tierra, porque ellos mismos me llamaron y combatí según mis fuerzas. Con tales hombres no pelearía ninguno de los mortales que hoy pueblan la tierra; no obstante lo cual, seguían mis consejos y escuchaban mis palabras. Prestadme también vosotros obediencia, que es lo mejor que podéis hacer. Ni tú, aunque seas valiente, le quites la joven, sino déjasela, puesto que se la dieron en recompensa los magnánimos aqueos; ni tú, Pelida, quieras altercar de igual a igual con el rey, pues jamás obtuvo honra como la suya ningún otro soberano que usara cetro y a quien Zeus diera gloria. Si tú eres más esforzado, es porque una diosa te dio a luz; pero éste es más poderoso, porque reina sobre mayor número de hombres. Atrida, apacigua tu cólera; yo te suplico que depongas la ira contra Aquiles, que es para todos los aqueos un fuerte antemural en el pernicioso combate.

Y, contestándole, el rey Agamenón le dijo:

Sí, anciano, oportuno es cuanto acabas de decir. Pero este hombre quiere sobreponerse a todos los demás; a todos quiere dominar, a todos gobernar, a todos dar órdenes que alguien, creo, se negará a obedecer. Si los sempiternos dioses le hicieron belicoso, ¿le permiten por esto proferir injurias?

Interrumpiéndole, exclamó el divino Aquiles:

Cobarde y vil podría llamárseme si cediera en todo lo que dices; manda a otros, no me des órdenes, pues yo no pienso ya obedecerte. Otra cosa te diré que fijarás en la memoria: No he de combatir con estas manos por la joven ni contigo, ni con otro alguno, pues al fin me quitáis lo que me disteis; pero, de lo demás que tengo junto a mi negra y veloz embarcación, nada podrías llevarte tomándolo contra mi voluntad. Y si no, ea, inténtalo, para que éstos se enteren también; y presto tu negruzca sangre brotará en torno de mi lanza.